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Francisco Iglesias Brage, nace el El Ferrol el 21 de Mayo de 1900. Era hijo de Francisco Iglesias Castrillón y María Manuela Brage Ramos. Después de estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal, en 1918 ingresa, con el número dos, en la Academia de Ingenieros de Guadalajara. Termina sus estudios con el empleo de teniente en 1923, siendo destinado a la Comandancia de Ingenieros de Ceuta.

La vocación aeronáutica de Iglesias, nació de niño, cuando en mayo de 1913, con motivo de la botadura del acorazado Alfonso XIII en el Ferrol, se celebraron grandes festejos, y entre ellos una exhibición aérea a cargo del francés Poumet y el gallego José Piñeiro. En febrero de 1925 asistió en el aeródromo madrileño de Cuatro Vientos, al curso de Observador de Aeroplano.

Participó en el desembarco en la Bahía de Alhucemas realizando como observador vuelos de reconocimiento fotográfico y cartográfico. Fue herido leve y derribado cerca de Dar Quebdani” Asimismo, con el grupo de cazas Bristol de Melilla, donde estaba destinado, participó en los bombardeos de las posiciones enemigas de Afrau y Dar-Mizian, ametrallando en vuelo rasante diversas obras de fortificación. En agosto de 1926, pasa con su escuadrilla a Tetuán y después a Larache, para participar en las operaciones que preceden a la ocupación de Xauen, que determinaron el final de la campaña.

Al regresar de África, septiembre de 1926, se incorpora al aeródromo de Alcalá de Henares para seguir el curso de piloto, título que obtiene en abril de 1927. En este mismo año asciende a capitán y es nombrado inspector de fabricación en Construcciones Aeronáuticas Sociedad Anónima.

El capitán Jiménez Martín, le ofrece el puesto de navegante y copiloto en un raid que estaba preparando para tratar de intentar batir los record de distancia y permanencia. A partir de este momento, Jiménez e Iglesias preparan la Memoria del viaje y realizan vuelos de entrenamiento. Su intención era dirigirse a La Habana, pero al no ser autorizados a cruzar el Atlántico, estudiaron la ruta a la India. En mayo de 1928, partían con el “Jesús del Gran Poder”, para Oriente. Salían al Mediterráneo por Gibraltar camino de la India, pero su raid terminó -por avería del motor- en el desierto de Mesopotamia, al aterrizar en “Nassiryha”, donde permanecieron prisioneros de los beduinos hasta ser rescatados por los ingleses.

En el otoño de 1928, Iglesias prepara un nuevo raid. Dicho proyecto, que es aprobado por la Superioridad, consiste en la travesía del Atlántico en vuelo directo desde España a América para batir el récord de distancia sin escalas y recorrer después diversos países de habla hispana. La ruta elegida comprendía los siguientes países: Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Salvador, Guatemala, Méjico y Cuba. Asimismo, pensaba visitar Paraguay, desde Buenos Aires y Bolivia intercalándola entre Chile y Perú.

Por la tarde, el día 24 de marzo de 1929, despegan de Tablada (Sevilla) rumbo a Brasil. Se dirigen primero a Cabo Verde y posteriormente a Pernambuco, para continuar hacia Río de Janeiro, pero a los 6.550 Kilómetros. y a las cuarenta y cuatro horas de vuelo tuvieron que aterrizar en Bahía (por falta de combustible) y a tan solo 638 kms. de batir la marca mundial de distancia.

A continuación inician un recorrido por la América Hispana. Vuelan de Bahía a Río de Janeiro y posteriormente a Montevideo y Buenos Aires. Cruzan la cordillera de los Andes y aterrizan en Santiago. El Presidente chileno les pide lleven al Presidente de Perú un Acuerdo para zanjar definitivamente el contencioso originado por el conflicto sobre los lindes de fronteras entre ambos países.

En Perú, se vieron forzados a cambiar su recorrido por la meteorología. No fueron a Guayaquil (Ecuador) y Bogotá (Colombia) por estar sus aeródromos encharcados, y se dirigen por Payta (Perú), Colón (Panamá), Managua (Nicaragua) y Guatemala a La Habana. Al llegar a esta ciudad, final de su periplo, habían volado 121 horas y recorrido 22.000 Kilómetros Tuvieron que renunciar a la proyectada visita a Honduras, Costa Rica, El Salvador y México, por tener que asistir como miembros extraordinarios, a la Comisión, que el gobierno español mandaba a la toma de posesión del nuevo presidente de Cuba, general Machado.

Por este vuelo se les concedió a ambos tripulantes la Medalla Aérea y se les nombró gentiles-hombres de Su Majestad el Rey Alfonso XIII.

En 1930, el carácter romántico y aventurero de Iglesias, le hace pensar en una nueva aventura. En esta ocasión, decide estudiar la posibilidad de una expedición para explorar la cuenca del Alto Amazonas. Iglesias se aparta voluntariamente de sus actividades profesionales aeronáuticas y después de documentarse ampliamente sobre la desconocida selva amazónica, presenta en Madrid su “Anteproyecto de un viaje de exploración científica por el Alto Amazonas. Estudiado y redactado por el capitán Iglesias y sus colaboradores”. Para llevar a cabo la aventura, se botó un barco, el “Ártabro”, y se adquirió un biplano Fox Moth hidroplano. Asimismo, Iglesias equipó a las distintas secciones que iban a constituirse para la expedición, del material necesario. Por último, presentó un informe de selección de personal para la expedición. Después de continuos aplazamientos el gobierno disuelve en marzo de 1936 el Patronato que se había creado y da por finalizada la expedición. Desilusionado, Iglesias, vuelve a las fuerzas aéreas, donde solicita una licencia por asuntos propios y se retira a su ciudad natal.

Mientras disfrutaba su licencia por asuntos propios en el Ferrol, estalla la guerra civil de 1936. Se incorpora al bando de Franco, a pesar de que durante la República mantiene relaciones muy fuertes con intelectuales comprometidos con la izquierda. Durante la contienda, actúa brillantemente en los frentes del Centro, Vizcaya y Asturias como jefe de una escuadrilla de aviones Breguet XIX y participa en diferentes acciones militares de reconocimiento y bombardeo. Ascendido a comandante en marzo de 1937, es nombrado Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas para las operaciones del Norte; terminada ésta campaña se hace cargo de la Escuela de Tripulantes y más tarde de las Escuelas de Observadores y Especialistas de Málaga.

Al crearse el Ministerio del Aire en 1939, es nombrado Secretario General Técnico de dicho departamento. Se hace Ingeniero Aeronáutico y simultanea los cargos anteriormente reseñados con el nombramiento, en 1940, de Director de la Revista de Aeronáutica; de la Biblioteca Central del Aire y de la Jefatura de Censura, Propaganda, Prensa y Publicaciones del Ministerio del Aire.

En 1945 se le nombra Jefe de Obras del Sector Aéreo de Galicia. Durante su mandato promueve la construcción de la red de aeródromos gallegos y sienta las bases de las comunicaciones aéreas de Galicia. Coronel en 1947, es destinado a la Dirección general de Aeropuertos hasta que seis años más tarde, Supernumerario, pasa a la Compañía Aérea Iberia como Subdirector y jefe de Material y donde permanece hasta su retiro en 1964. Asimismo, fue Presidente del Consejo de Administración de Talleres Aeronáuticos de Barajas. Pasa los últimos años de su vida en su “pazo” de La Toixeriña, hasta su fallecimiento en Madrid el 14 de marzo de 1973.